Durante los últimos años, la Prevención de Pérdidas ha dejado de ser un área enfocada exclusivamente en la seguridad física para convertirse en uno de los pilares estratégicos del Retail moderno. La evolución del comercio, el crecimiento del comercio electrónico, la transformación digital y el incremento de los riesgos operacionales han convertido la gestión de pérdidas en un factor determinante para la rentabilidad y la sostenibilidad de las empresas.
Con más de tres décadas de experiencia en el sector, Carlos Eduardo Santos, uno de los mayores referentes latinoamericanos en Prevención de Pérdidas, Auditoría, Gestión de Riesgos y Seguridad Empresarial, sostiene que la prevención debe formar parte de la estrategia corporativa y no ser vista únicamente como un centro de costos.
Actualmente, además de desempeñarse como Director de Desarrollo de Negocios para América Latina de Sensormatic Solutions, también preside la Asociación Brasileña de Prevención de Pérdidas (ABRAPPE) y la Asociación Latinoamericana de Prevención de Pérdidas (ALAPPE), instituciones responsables por promover el desarrollo técnico y profesional del sector en toda la región.
Uno de los datos más relevantes presentados por el estudio desarrollado por Protiviti en conjunto con la ABRAPPE demuestra la magnitud del problema.
El estudio identifica que el índice promedio de pérdidas del retail brasileño alcanzó el 1,65 %.
Aunque este porcentaje pueda parecer relativamente pequeño a primera vista, cuando se aplica sobre el volumen total de ventas del sector, el impacto económico es extraordinario.
Según las estimaciones utilizadas en el informe:
En 2024, el Retail Restringido brasileño movilizó aproximadamente R$ 2,4 billones.
Considerando el crecimiento nominal del 6,4 %, proyectado con base en datos del IBGE, el sector alcanzó cerca de R$ 2,55 billones en 2025.
Aplicando el índice promedio de pérdidas (1,65 %) sobre ese volumen de ventas, el resultado es impactante:
Este valor representa recursos que dejan de convertirse en inversión, innovación, generación de empleo, expansión comercial y mejora de la experiencia del consumidor.
Cada décima porcentual reducida en este indicador representa cientos de millones de reales recuperados para las empresas.
Cuando se habla de pérdidas en el Retail, muchas personas piensan únicamente en robos.
Sin embargo, el concepto de Pérdida Total es mucho más amplio.
Las pérdidas incluyen:
Hurtos internos.
Hurtos externos.
Fraudes.
Errores administrativos.
Rupturas operacionales.
Errores de inventario.
Procesos deficientes.
Daños en mercancías.
Fallas logísticas.
Problemas de abastecimiento.
Errores en cajas.
Desperdicios.
Vencimiento de productos.
Fallas tecnológicas.
Por esta razón, hoy la Prevención de Pérdidas trabaja de manera integrada con áreas como:
Operaciones
Supply Chain
Auditoría
Tecnología
Recursos Humanos
Compliance
Seguridad Corporativa
Inteligencia de Negocios
Otro dato importante del estudio corresponde al análisis por formato de negocio.
Los sectores presentan comportamientos bastante diferentes, evidenciando que cada operación posee riesgos específicos.
Los mayores porcentajes fueron observados en:
3,80 %
Este segmento lidera el ranking debido principalmente a:
Alto flujo de clientes
Bajo número de colaboradores
Operaciones rápidas
Mayor exposición al hurto
Amplios horarios de funcionamiento
3,01 %
Las tiendas de barrio presentan características similares a las tiendas de conveniencia, con alto volumen de pequeñas compras y menor capacidad de supervisión operacional.
2,52 %
Los supermercados enfrentan desafíos relacionados con:
Perecibles
Mermas operacionales
Errores de inventario
Rupturas de cadena de frío
Alto volumen de SKUs
Fraudes
2,08 %
Además de los riesgos tradicionales del supermercado, incorporan complejidad adicional debido a:
Gran tamaño de operación
Diversidad de categorías
Mayor cantidad de proveedores
Procesos logísticos complejos
El estudio también muestra formatos comerciales con indicadores significativamente inferiores.
Entre ellos destacan:
Perfumerías — 1,55 %
Mayoristas y Cash & Carry — 1,43 %
Farmacias y droguerías — 1,24 %
Tiendas por departamento nacionales — 1,18 %
Materiales para construcción y mejoramiento del hogar — 1,01 %
Electrodomésticos — 0,59 %
Deportes — 0,45 %
Tiendas por departamento regionales — 0,45 %
Estos resultados reflejan diferencias importantes en el tipo de operación, control de inventarios, perfil del consumidor y estrategias de seguridad implementadas.
Uno de los principales mensajes transmitidos por Carlos Eduardo Santos es que la tecnología dejó de ser una herramienta opcional.
Actualmente, las soluciones inteligentes permiten anticipar riesgos antes de que las pérdidas ocurran.
Entre las tecnologías que están transformando la Prevención de Pérdidas destacan:
Inteligencia Artificial.
Video analítica.
Computer Vision.
RFID.
Sensores inteligentes.
Analítica predictiva.
Machine Learning.
Plataformas integradas de seguridad.
Automatización de inventarios.
Gestión centralizada de incidentes.
Estas herramientas permiten pasar de un modelo reactivo hacia una gestión preventiva basada en datos.
Además de su actuación ejecutiva, Carlos Eduardo Santos mantiene un fuerte compromiso con la formación de nuevos profesionales.
Es Coordinador y Profesor del MBA en Prevención de Pérdidas y Gestión de Riesgos, desarrollado por Live University y el Instituto Prevenir Perdas.
El programa forma especialistas capaces de enfrentar los desafíos actuales del Retail mediante una visión estratégica que integra:
Gestión de Riesgos.
Auditoría.
Compliance.
Seguridad Empresarial.
Tecnología.
Liderazgo.
Gobernanza Corporativa.
La trayectoria de Carlos Eduardo Santos va mucho más allá de su experiencia empresarial.
Actualmente desempeña importantes funciones institucionales:
Director de Desarrollo de Negocios para América Latina de Sensormatic Solutions.
Presidente de la Asociación Brasileña de Prevención de Pérdidas (ABRAPPE).
Presidente de la Asociación Latinoamericana de Prevención de Pérdidas (ALAPPE).
Coordinador y Profesor del MBA en Prevención de Pérdidas y Gestión de Riesgos de Live University e Instituto Prevenir Perdas.
Su trabajo ha contribuido al fortalecimiento de la cultura de Prevención de Pérdidas en toda América Latina, promoviendo la profesionalización del sector, el intercambio de buenas prácticas y la incorporación de nuevas tecnologías.
Las empresas que liderarán el futuro serán aquellas capaces de integrar personas, procesos, tecnología y análisis de datos en una estrategia única de protección del negocio.
La Prevención de Pérdidas ya no debe entenderse únicamente como un mecanismo para reducir robos. Hoy representa una disciplina estratégica que contribuye directamente a mejorar la rentabilidad, optimizar la eficiencia operacional, fortalecer la experiencia del cliente y garantizar la sostenibilidad financiera de las organizaciones.
Como suele destacar Carlos Eduardo Santos, cada pérdida evitada representa un incremento directo en la rentabilidad, convirtiendo a la Prevención de Pérdidas en una de las inversiones con mayor retorno para el Retail moderno.
En un mercado cada vez más competitivo, complejo y digitalizado, gestionar riesgos de manera inteligente será uno de los principales diferenciales para las organizaciones que aspiran a crecer de forma sostenible en América Latina.